Playa, ciudad y selva: por qué hay que conocer Puerto Vallarta

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Los colores, los sonidos y los paisajes de este destino son únicos. Esta ciudad en la costa atlántica de México ofrece múltiples actividades para todos los gustos

Puerto Vallarta tiene el encanto de las ciudades costeras de México. Los colores de las aguas, de las arenas, opciones gastronómicas variadas, vida nocturna y deportes para disfrutar solo o en grupos. Pero algo destaca a esta ciudad del resto: su selva. Sobre las sierras que forman parte de los paisajes, la selva tropical le da un encanto distinto.

Las playas escondidas a las que solo se puede acceder por mar también son un distintivo que atrae a los turistas. Al igual que lo hace el Malecón, donde el encanto de Puerto Vallarta se resume en un solo lugar. Estos son los tres puntos más atractivos para unas vacaciones en este destino.

Día de playa

Puerto Vallarta tiene muchas playas hermosas para disfrutar del sol y de las aguas azules de la Bahía de las Banderas. Cuando el Océano Pacífico baña las arenas claras, el paisaje cubierto de vegetación regala los mejores momentos para relajarse o disfrutar de actividades acuáticas.

Para disfrutar en familia, las playas Conchas Chinas y Colomitos son ideales con sus aguas tranquilas de colores turquesa, esmeralda y transparente. A cinco minutos de la ciudad, Conchas Chinas es un lugar ideal para disfrutar del contacto con la naturaleza ya que es Blue Flag, es decir, que la protección y preservación de las aguas y el ambiente es prioridad. Por lo tanto, no se pueden practicar deportes acuáticos, aunque esto no opaca el encanto de las piscinas naturales y vírgenes rodeadas por rocas.

La belleza de Colomitos no se queda atrás. Está escondida entre montañas y, si bien se la conoce como la más chica de méxico, cada espacio que la conforma, enamora. A su alrededor no hay restaurantes ni proveedurías, por lo que es mejor irse con provisiones para pasar el día.

Otras playas encantadoras de Puerto Vallarta son Yelapa, Los Muertos, Las Caletas, Las Ánimas, la cinematográfica Mismaloya, Quimixto con su cascada, Boca de Tomatlán y Playa de Oro. A todas las caracterizan los paisajes que conquistan la vista y en muchas de ellas se pueden hacer actividades como snorkel o buceo. Si el plan es disfrutar del sonido del agua a solas, Majahuitas y Tehuamixtle son las indicadas.

Para disfrutar de la vida natural, el Parque Nacional Islas Marietas es ideal. Se puede llegar luego de una corta navegación desde Puerto Vallarta. Dos islas, conocidas como Isla Redonda e Isla Larga, son el hábitat de especies marinas como la ballena jorobada y de colonias de millares de aves marinas que llegan a las islas para reproducirse. Por su ubicación, es un espacio súper rico en biodiversidad ya que recibe aguas del centro y sur del Pacífico mexicano, del Golfo de California y del Pacífico de Baja California.

La selva desde el aire

Sacar los pies del agua para ponerlos en la tierra en medio de la selva virgen no tiene desperdicio. O qué mejor que sobrevolarla en tirolesa y atravesar el aire entre árboles y ríos que son el hogar de un gran número de especies de animales y plantas.

En esta región, el clima tropical es una de las principales causas de que la Sierra Madre Occidental esté cubierta de vegetación hasta el Pacífico, lo que provoca que la mayoría de los destinos solo sean accesibles por agua. Y el ecoturismo es una actividad muy atractiva para los visitantes que deciden conocer todas las atracciones naturales de Puerto Vallarta.

Al sur de la ciudad, la playa de Mismaloya está rodeada por montañas cubiertas por una de las selvas más exuberantes. Como en otros destinos similares, las especies más frecuentes son lagartos, armadillos, coatíes y aves como el Black-throated Magpie Jay que llama la atención con su intenso azul, entre otras especies. Varias empresas ofrecen tours que incluyen una caminata por la selva, paseos en tirolesa por encima de la vegetación y baños en cascadas y ríos de agua dulce. Y una perlita en el camino: la vista panorámica de la Bahía de Banderas desde lo alto de la selva es increíble.

De paseo por el Malecón

Siempre rodeado por el esplendor de la naturaleza, el Malecón de Puerto Vallarta combina los colores de las construcciones coloniales, los techos de tejas rojizas-anaranjadas y el azul intenso del mar en sus 1.500 metros. Se trata de uno de los paseos célebres de todo viaje a esta ciudad.

Tiendas, restaurantes, bares y galerías de arte son el punto de encuentro para disfrutar de actividades bien urbanas. El arte también se hace presente en este espacio, donde las esculturas coloridas y las obras llaman la atención a lo largo del recorrido que tiene sierras y al Pacífico de fondo.

La vida nocturna se prende en el Malecón con clubes nocturnos y discotecas. Además, una velada romántica a la luz de las velas con el sonido del mar de fondo es un plan ideal. Aunque, durante todo el día este paseo peatonal está encendido con la magia de sus aromas, colores y experiencias.

Por: Delfina Adamoli

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