Las fallas irreparables en la perforación profunda obligan a replantear el futuro del complejo «Termas de la Selva», abriendo el debate sobre el desarrollo sostenible del turismo de bienestar en el NEA.
El termalismo en el Noreste Argentino enfrenta un momento de profunda reflexión técnica y de gestión. El Parque Termal «Termas de la Selva», ubicado estratégicamente sobre la Ruta Nacional 14 en Oberá, Misiones, atraviesa una situación de parálisis definitiva en su fuente de aprovisionamiento. Concebido como un hito para el turismo de bienestar en la tierra colorada por su aprovechamiento de las aguas del Acuífero Guaraní, el complejo se encuentra actualmente inactivo debido a colapsos estructurales irreversibles en su pozo profundo.
Detalles de una crisis técnica e infraestructura
A diferencia de los afloramientos por surgencia natural o bombeos superficiales de la cuenca del Paraná, la perforación de Oberá —que alcanzaba más de 1.100 metros de profundidad— exigía un régimen de explotación intensivo y un mantenimiento altamente especializado.
El origen del colapso: Tras años de funcionamiento continuo, la corrosión y la presión geológica provocaron desprendimientos en el encamisado de la perforación, derivando en severas obstrucciones a cientos de metros de superficie.
El dictamen final: Las tareas de ingeniería encabezadas por el municipio con apoyo del IPRODHA confirmaron que, tras superar un primer tapón a los 367 metros, existe un colapso total a los 410 metros de profundidad. Ante el alto costo financiero y la falta de garantías sobre la integridad hidráulica del pozo, las autoridades dieron por concluidos los intentos de recuperación.
Un capital instalado a la espera de un nueva decision política y económica
Desde Argentina Termal destacamos con frecuencia que el verdadero valor de un destino de bienestar radica no solo en el recurso minero-medicinal, sino también en el entorno, la infraestructura asistencial y la experiencia integral del visitante.
El cierre del pozo en Oberá deja una enseñanza clave para la industria termal nacional: la necesidad de contar con marcos regulatorios, estudios geotécnicos preventivos y fondos de reserva para el mantenimiento de obras de ingeniería profunda.
Actualmente, el Consorcio del Parque de la Selva junto al municipio analizan licitaciones o alianzas estratégicas para transformar el predio en un polo de turismo de salud y naturaleza. La infraestructura en superficie sigue siendo un activo valioso que, con una visión innovadora, puede mantener a Oberá en el mapa del descanso y la desconexión en el NEA.












































